martes, 20 de noviembre de 2018

Naranja dulce

Ojos color sol 
Calle 13 ft. Silvio Rodríguez 
https://weheartit.com/entry/322129232
Eres un verso en riversa, un riverso
Despertaste y le diste vuelta mi universo
Ahora se llega a la cima
Bajando por la sierra
La tierra ya no gira
Tú giras por la tierra
En las guerras se dan besos
Ya no se pelean
Hoy, las gallinas mugen
Y las vacas cacarean
Las lombrices y los peces
Pescan los anzuelos
Se vuela por el mar
Y se navega por el cielo

Crecen flores en la arena
Cae lluvia en el desierto
Ahora los sueños son reales
Porque se sueña despierto
Y ése sueño es seguro
Y así se reproduce
Y la inocencia por fin
No se esconde de las luces

La escasez de comida
Se vuelve deliciosa
Porque tenemos la barriga llena de mariposas
Las galaxias revela su comarca escondida
Y en la tierra parece
Que comienza la vida

La luna sale a caminar
Siguiendo tus pupilas
La noche brilla original
Después que tú la miras
Ya nadie sabe ser feliz
A costa del despojo
Gracias a ti y a tus ojos

En la academia militar
Enseñan medicina
Y los banqueros ahora dan
Viviendas y comida
Ya nadie sabe ser feliz
A costa del despojo
Gracias a ti y a tus ojos

Una canción hermosa, espero les guste y si desean saber sobre su historia les recomiendo visitar esta pagina: http://suenacubano.com/news/68e23a6cfc6311e392063860774f33e8/la-historia-detras-de-ojos-color-sol/


domingo, 18 de noviembre de 2018

El monstruo de la verdad

Día 126 de la tercera eternidad...

Durante varias noches seguidas Aurea (mi mejor amiga), Abraham y yo, nos reunimos en casa para investigar. Motivo: una serie de atentados en el pueblo ocurría al ocultarse el sol. las personas morían asesinadas, lo curioso es que nada ocurría de la misma forma a la noche anterior, la forma de matar siempre era peculiarmente distinta.

Queríamos descubrir el patrón entre cada escena de crimen...

Una noche Aurea marcó, esperaba a que esta vez nos reuniéramos en su casa, ya que eran muchas noches seguidas en la mía, mencionó que Abraham, su hermano y ella estarían allí, por lo que no le vi nada de malo. Debo decir que me costó tener el permiso de mi madre para salir, ella pensaba que se trataba de una treta para escapar del pueblo, sin embargo no explicaba el por qué de sus sospechas, pero aun mas extraño, no tenia ni la menor idea de lo que sucedía en el pueblo, era como si ella fuera inmune.
En plena puesta de sol salí de prisa, no permitiría que la noche me ganase, no ahora, sin embargo cuando llegué a donde se suponía estaba la casa de Aurea solo me esperaba un vacío en plena calle, no había rastros de su casa, y de ella, ni su teléfono respondía. comencé a preocuparme, si regresaba a casa quizá no llegaría, y no sabia por donde comenzar para encontrar a Aurea.

Mi teléfono sonó, Abraham llamaba, también notó la desaparición de Aurea, por lo que sugirió esta vez no buscar pistas, sino enfrentar a lo que seguro atacaría aquella noche, no dejaríamos que nadie importante para nosotros desapareciera. Para ello ideamos un pequeño plan, llegar al bosque de los susurros y así atraer al mal acechante para que los espíritus lo contuvieran, mientras, existirá el plan "Z" para destruirlo.
Después de un rato me encontré con él en un callejón cercano, entrada al bosque, en el camino notamos que había mas gente, la luna se encontraba en la cúspide del cielo. Corrían por los alrededores, muchos tenían sangre goteando de sus labios, gritaban que un monstruo robaba las lenguas de sus victimas.

Escucharlo fue absurdo ¿quien se robaría lenguas humanas?

Estábamos a punto de entrar al bosque, pero una sombra inmensa impedía nuestro camino, era el monstruo. Nos apresuramos para contraatacar, fue listo, entró a nuestras mentes, con ello nos trasladó a otro submundo, el cielo era azul rojizo, el atardecer en un barranco, a punto de resbalarnos.
Ambos escuchamos la voz de aquel monstruo.

-Digan la verdad y no lo lamentarán- haciendo referencia a nuestras lenguas.

Se dirigió entonces a cada uno, lanzando un polvo de estrellas.

-Dirás tu verdad- me habló -Le dirás a Abraham lo que sientes por él, será de frente.

Su voz lastimaba mis oídos, trataba de cubrirlos para que parara. Abraham no podía moverse para impedirlo y mucho menos podía escuchar, hasta que el monstruo volteó asía él, mis oídos dejaron de doler, los papeles cambiaron, dejé de escuchar. La sombra desapareció y de nuevo regresamos al pueblo, donde el caos estallaba entre las personas, en cuestión de horas debíamos decir cada uno nuestra verdad o el monstruo reclamaría nuestras lenguas.
Nos mantuvimos en silencio, ya no podíamos ir al bosque así, fuimos a casa por armas, ninguno estaba dispuesto a decir la verdad. La posible verdad de Abraham me daba vueltas la cabeza.

Preparaba sus guantes sin dedos y tomó de mi cajón unos de mis cuchillos, yo tomé mi daga y capa como escudo, no necesitamos gran armamento para una sombra. Tratábamos de no hacer mucho ruido o si no despertaríamos a mi medre, fue una misión fallida pues de pronto mis tías y demás familiares llegaron a casa creando un escándalo, al decir su verdad el conflicto entre la familia se creó. Tal vez solo era una trampa el decir la verdad, o tal vez no se escucharía la verdad aunque la dijéramos...

Lo hubiera comprobado en ese instante pero Abraham me pidió que saliéramos de casa, corrimos en busca del monstruo, cada vez mas gente muerta en las calles se encontraba, el hedor era casi insoportable. Al encontrarlo peleamos espalda con espalda, evitando que el monstruo nos arrinconara.

-¡El sol!- Alguien lo gritaba.

Observé las montañas del Este, amanecía, los rayos del sol comenzaron a cegarme y entonces Abraham me abrazó, evitando que los rayos me alcanzaran. Cerré los ojos.

-No te preocupes, todo estará bien- susurro en mi oído y me dio un beso en la mejilla.

Abrí los ojos, ya no existía el sonido de pelea, ya no estaba en la calle cercana a mi casa, él ya no me acompañaba. Ahora, el sonido era del viento, me encontraba en el bosque de los susurros y Aurea me acompañaba.

-Te salvó- Se refería a Abraham.

El pueblo era invisible a la luz del sol, debo esperar otra noche para regresar...
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sábado, 17 de noviembre de 2018

Sueño...


https://weheartit.com/entry/315806052

Soñé que despertaba normal, como si la noche ya hubiera pasado, incluso se me había hecho raro no soñar nada, me levanté por que escuché que empezó a llover.
Tomé mi teléfono para grabar como llovía, siempre ha sido mi vista favorita, el reloj marcaba las 8:00 am, entonces me quedé en la azotea de mi casa pero noté que las nubes eran más grises y se movían en una sola dirección, hacia el sol, cuando cubrieron por completo el cielo se hizo azul obscuro, idéntico a la noche, volví mirar el reloj tal vez me confundí de hora,  aun así seguían siendo las 8 de la mañana. Dejó de llover y regresé a mi cuarto para hablarle a mi hermana, ella también creía que seguía siendo de noche, al salir de nuevo a la azotea el cielo tenía algo nuevo, aparecieron las constelaciones de los zodiacos (veto a saber por qué XD) todas definidas sus líneas, cada uno daba vueltas sobre su eje propio a una corta velocidad, mi madre y abuela salieron, comenzamos a buscar nuestro signo correspondiente, yo no podía encontrar el mío.
De nuevo saqué mi teléfono para seguir grabando, parecía que esta obscuridad se esparció por el pueblo, al pasar el tiempo las constelaciones giraban más rápido, hasta que se unieron reflejando un resplandor, regresando a su lugar de inicio sin moverse ya.
El problema comenzó después, cuando de esas estrellas criaturas que representaban cada signo salieron a atacar, pero no atacaban a cualquier persona sino a la que le correspondiera el signo, mi madre, abuela y hermana estaban siendo atacadas, yo no podía hacer nada, no sabía con qué monstruo me toparía pues mi signo, está representado una mujer, Virgo. Fue entonces que vi mis estrellas, de la silueta de una mujer salieron pequeños dragones rojos que al momento me siguieron, fue curioso, no lanzaron fuego en ningún momento pero sí que querían morder, sus alas estaban quemadas por lo que no volaban. Mi hermana me ayudó a que se desvanecieran, con su ayuda ya no había ningún dragón, al desaparecer los dragones también lo hicieron las demás criaturas, el cielo volvió a ser como en un inicio, mi madre y abuela actuaron como si nada hubiera pasado, todo estaba normal de nuevo.
Lo que pasó después se me hizo más raro todavía, mi madre me mandó a comprar pan y al salir cerca de mi casa encontré a un amigo, me dijo que quería verme, le comente que por estos días no, por lo que recién pasó, él no sabía nada de ello, le comenté lo anterior y que todo el pueblo se obscureció, era imposible que no lo notara. Pero él actuaba de diferente manera, jamás vio lo que yo y creía que solo era histeria mía, para probar que se equivocaba le enseñaría los vídeos sin embargo en mi galería no estaba ningún vídeo guardado, le pregunte a una vecina si vio lo sucedido y ella solo dijo que el día nunca se apagó pero que solo vio una nube negra por encima de mi casa pero que fue por un parpadeo. No seguí discutiendo, ni con mi amigo, ni con los vecinos, había entendido que pasó.
Mi amigo me acompaño a la calle para no seguir peleando y en eso desperté...


martes, 13 de noviembre de 2018

Paredes blancas no tan blancas



Por: Yunen Iris H. y Jessi González

Final, ¿realmente se ha marcado? ¿Existe un final? ¿Sigo aquí? ¿Existo realmente? No lo sé, es por eso que me inquieta, es por eso que voy entre los callejones buscando la respuesta.
No hay personas, ni nada conocido alrededor, solo las simples paredes blancas del lugar y los suelos de piedra. Me siento sola, pero sé que no estoy sola, camino lentamente doy tres pasos, no muy grandes para no causar ruido, quiero ser precavida pues no sé qué me espera, no sé si sea el final quien está detrás de la puerta o sea el comienzo, el tiempo me es confuso, pues todo se revuelve. No quiero voltear hacia atrás, me está obligando a cruzar esa puerta… 

Entonces lo pienso, pienso en lo que está por venir, en lo que estoy por conocer, la idea me pone como un vorágine, pero no me da miedo, si lo he pensado es porque quiero hacerlo, y lo haré, ¡abriré la puerta!, Si es el comienzo está bien por mí, y si es el final está bien por mí.
Los callejones comienzan a desvanecerse igual que un cigarrillo consumiéndose, el piso se está acabando, las piedras no son demasiado fuertes para resistirlo, habrá un final para esto, lo cual me indica inmediatamente a por fin abrir esa puerta. La manija en forma de rosa plateada esta fría, después caliente, luego tibia, luego sin siquiera girarla la puerta misma se abre. Entro sin pensarlo, mirando atrás para observar como todo se termina o como todo inicia, creo que ya estoy dentro, pero al parecer solo estoy al principio de la enorme puerta, en mis ojos una especie de aurora boreal no me deja distinguir lo que se encuentra más haya, los colores son fascinantes, tan fascinantes que mi corazón comienza a latir como un ejército en plena guerra, ¿Qué me espera? ¿Qué hay dentro? ¿Estoy muriendo o estoy viviendo? ¿Así se siente vivir al límite? 

Absorbo el aire que puedo en mis pulmones y deseo descargarlo en un grito, pero no lo escucho, mis labios se abren pero mi vos se paraliza, no lo había notado antes pues no había a quien más hablarle, solo puedo escuchar el grito en mis pensamientos, es un grito ahogador, lleno de confusiones y vacío de sentido. Me hago tantas preguntas y ni una sola he podido responder. Mi corazón se detiene, pero en cuestión de segundos este comienza a hacer un torbellino, de nuevo este desastre. Mis ganas de saber que hay detrás de tan maravillosos colores aumenta, quiero preguntar: ¿quién está detrás de ella? pero sigo sin oír mi voz. Cada vez que doy un paso siento que estoy a punto de llagar, comienzo a correr para describirlo, y vuelvo a gritar, esta vez con las mismas fuerzas de un tsunami. 
Hace frío, lo más cálido que puedo sentir son mis lágrimas, pruebo la tenue sal de ellas y me derrumbo allí mismo, estoy sentada recargando mi cabeza en las piernas y cubriendo con mis brazos la unión de ello, por primera vez extraño escuchar los sollozos de un llanto. De mi propio llanto.

-¡Encuéntrame! -habla mi vos pero no fui yo quien lo dijo- ¡Vamos! ¿Qué estas esperando?

Hago un acto de respiración profunda, y me pongo de pie, quiero saber ¿Quién tiene mi voz? ¿Quién me la ha robado? El frío me opaca mis pulmones, estoy cansada, ya no tengo fuerzas para seguir aquí, pero el deseo de volver a oír las palabras saliendo de mis labios, crecen, camino muy agitada, despacio. Y de pronto un frío rosa mis oídos diciéndome

-¡Aquí me tienes! -Es mi voz.

Doy la vuelta, la aurora en mis ojos desaparece, estoy por ver a aquel ladrón de mi voz, lo último que veo es un reloj. Un reloj de bolsillo transportándose en un parpadeo a la palma de mi mano, de repente las manecillas se retroceden y al mismo instante se adelantan, el reloj no puede soportarlo, después de un rato termina por destrozarse, dejando los vidrios rotos congelados en el viento, justo antes de llegar aquellos vidrios a mis ojos, las luces se apagan. ¿Fue el final? O ¿fue el comienzo?

Poco a poco la luz vuelve a mis ojos, esta luz es real. Perdí la noción del tiempo mientras el tintero se quedaba sin tinta, perdí la noción del tiempo mientras hacía de las hojas blancas un mar de palabras. En mi escritorio solo esta esa vela que me acompaña, la mecha comienza a bailar sin siquiera haber música, las hojas en mi mano derecha se encuentran arrugadas, desgastadas, y un poco manchadas de agua salada. Mis manos también se encuentran salpicadas de tinta, si fuera tinta roja diría que es sangre, pero solo es tinta negra como la noche que me acompaña, incluso la noche tiene más luz que esta y ellas juntas tienen más luz que mi alma.

Decido por fin, cambiar todo esto, de mis dos opciones he elegido una sola. Acerco las hojas de mi mano a la flama de la vela, observo como se queman sutilmente esos juegos de palabras, lo último que se quema son las dos primeras palabras con la que inicie el texto “paredes blancas”.


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lunes, 12 de noviembre de 2018

Olvidar? ...

El eterno resplandor de una mente sin recuerdo

Y de nuevo he aquí una de las mejores películas que he visto (no solo la comento por que las ideas se me han terminado XD), ¿puedes llegar a imaginar a Jim Crrey en una película seria?, siendo sincera, el actor no me daba buenas expectativas de, por lo mismo, sin embargo en cierta medida fui obligada a verla y saben, agradezco de todo corazón a la persona que me obligó, lo digo de verdad, que mis expectativas cambiaron totalmente.

Dirigida por Michel Gondry, nos cuenta la historia de Joel y Clementine (precioso nombre) quienes alguna vez fueron unos amantes sin remedio, siendo un perfecto ejemplo de mundos opuestos totalmente complementados entre si, Joel representando todo ese mundo gris, algo serio, con tendencias depresivas (si, Jim Carrey lo ha logrado), mientras Clementine una explosión de colores, no lo digo solo por su cabello, siempre lo tiene de un color diferente, alegre y determinada, la pareja perfecta, pero, ¿qué pasó con ellos? ¿por qué Clementine ya no recuerda a Joel? ¿por qué de pronto ya no están juntos?

Joel descubre su secreto, y decide también olvidarle con ayuda de una clínica especializada en borrar a cualquier ser de la mente humana, el procedimiento se realiza mientras la persona se encuentra dormida, un trabajo fácil de hacer... a menos de que en el proceso te arrepientas de ello. A que seria hermoso olvidar algunas cosas de personas que alguna vez nos lastimaron, pero es importante tener en mente que gracias a esa vivencias aprendemos de nuestros errores.

Ojo, si decides verla no te pierdas ningún detalle que bastantes temas oníricos pueden cortar el hilo de la historia... suerte y espero la disfrutes.